El cambio climático.

España tiene un clima benigno, el clima mediterráneo que predomina veranos secos e inviernos con equilibradas temperaturas, que esta siendo amenazado por el calentamiento global, las olas de calor, que en 2017 se registraron unas cinco. El calor es, cada año, más fuerte y más frecuente, con temperaturas máximas que ponen en peligro muchas provincias, al provocar incendios o sequías.

El cambio climático afecta a los fríos inviernos, que por culpa de éste son más cálidos, y la nieve se derrite, y las estaciones de esquí terminan totalmente perjudicadas, por que nadie solicita pasar allí sus vacaciones, en cambio en Europa los veranos se han alargado más y con temperaturas variables. En 2003 se registró una ola de calor de duración de 16 días con bastantes víctimas mortales en Europa, y después de esta, en 2015, la duración fue de 26 días.