Boracay

La isla filipina abre sus puertas a los turistas tras los 6 meses de cierre ordenados por el presidente para su restauración por el mal estado y deterioro de su riqueza natural. Han sido seis meses de limpieza necesarias para restablecer la pureza y salvar de tanta polución turística la isla de Boracay, un lugar de Filipinas muy frecuentado por visitantes buscando descanso y vacaciones.
El presidente Duterte quiere dar ejemplo, y exhibir una imagen de la isla como referente turístico sostenible, por una economía equilibrada que proteja la diversidad natural de los agentes externos. Una economía verde de vacaciones es posible y para asegurarla hay que ser estrictos con las leyes medioambientales.